Respeto al árbitro en el fútbol inglés

Recientemente, la asociación inglesa de fútbol ha presentado una campaña pidiendo a los jugadores el respetar al árbitro. Esta campaña ha sido diseñada para llamar la atención sobre el abuso verbal que en ocasiones árbitros y linieres reciben de futbolistas. En teoría, la idea es buena aunque por naturaleza, el fútbol es un deporte de alto ritmo donde emociones están siempre a flor de piel.
Hay diferentes opiniones en lo que se refiere a la campaña por el respeto al árbitro. Gran número de directivos de alto nivel han mostrado su apoyo mientras que los jugadores no se encuentran especialmente animados con la idea. Semanalmente los árbitros del fútbol inglés, como en todos los países, cometen errores durante los partidos. Los árbitros son humanos y por lo tanto tienen derecho a cometer equivocaciones y errores que no están hechos a propósito.

Los jugadores, en su defensa, sostienen que no pretenden abusar del árbitro. Durante el partido de fútbol los nervios pueden jugar malas pasadas. Si el árbitro hace sonar su silbato señalando una decisión incorrecta es comprensible que un jugador se pueda sentir agraviado ya que se ha producido una injusticia. En el calor del momento los jugadores pierden a veces su temperamento y hacen uso de un lenguaje inapropiado.
Los incidentes o detonantes no son siempre algo blanco o negro. Hay un gran número de ángulos de cámaras que pueden ofrecer diferentes visiones de la jugada. Los árbitros están bajo una gran presión ya que sus decisiones se analizan por decenas de cámara de televisión. Esto quiere decir que ningún error pasará desapercibido y podrá ser analizado y mostrado para que se vea en todo el mundo.
Una posible solución podría ser el castigar a los jugadores que falten el respeto al árbitro o sus asistentes. Esto se podría materializar en forma de una multa o mediante sanciones que se extiendan por un determinado número de partidos. Esto probablemente sería mucho más eficaz que una campaña publicitaria que simplemente parece estar condenada al fracaso.